lunes, 14 de mayo de 2018

Volando por la historia de la Aeronáutica en Madrid.

La primera vez que visitamos el museo de la Aeronáutica y Astronáutica fue en el 2011 por lo que Éric no estaba todavía, así que hace poco realizamos una nueva visita con él ya que tanto a él como a mi (Quim) nos encantan los aviones, así que éramos mayoría y a Elena no le quedó otra.

Douglas DC-4
El museo situado en Cuatro Vientos en Madrid abrió sus puertas en 1975 y en él se encuentra la historia de la aviación española. En la exposición exterior podemos encontrar grandes aviones y bastantes aviones de combate.

Cabina del Lockheed F-104G
También existen 7 hangares en los que podemos admirar joyas de la aviación y algunos aparatos con los que se han realizado grandes proezas. Ver el interior de motores a reacción, simuladores, la colección es tan grande que para verla bien son necesarias varias horas.

Interior de una cabina
El abuelo de Éric también se apuntó a la visita, así que los tres disfrutamos de lo lindo junto con Elena viendo tanta máquina. Cuando vimos la cabina seccionada de un avión de pasajeros Éric tuvo muchas preguntas, ya que no todos los días puedes ver algo así.

¿Os subiríais?
El Hangar 1 lo han remodelado y actualizado, el lavado de cara es espectacular por lo que se puede hacer un recorrido a través de la historia de la aviación en España y el mundo de una manera más amena. En otra parte de la exposición de este hangar también se puede ver una recreación de los asentamientos del ejercito en el norte de África.

Fokker DR-1
La pena es que en esta segunda visita no pudimos entrar en dos hangares porque los estaban remodelando, así que tendremos que volver :-).  De camino a la salida hay una zona en donde se encuentran algunos helicópteros.

La zona nueva
Es un museo muy completo en el que se pueden ver una gran cantidad de aparatos y multitud de objetos relacionados con la aviación. Viendo los más antiguos es sorprendente ver como conseguían volar esas máquinas después de ver las comodidades y los aparatos en los que volamos hoy en día.

Detalle de un motor
Así que ya sabéis si os gustan los aviones y tenéis niños, en este museo los vais a tener entretenidos durante horas. La entrada es gratuita, se pueden hacer donaciones ya que el mantenimiento y restauración lo realizan voluntarios del museo.

Helicoptero de la DGT
Os dejamos el link de la web del museo, aquí podréis ver los horarios y más información para poder hacer la visita.




lunes, 7 de mayo de 2018

Consejos para moverte por Marruecos

Cuando viajas a un país totalmente diferente al tuyo al principio vas muy perdido, puedes haber oído algo, te han dado algún consejo, pero cuando estás en el meollo te van ocurriendo cosas que no esperabas y tienes que improvisar, aquí os dejamos algunos consejos basados en nuestra experiencia que esperamos os sean útiles, con este post no pretendemos que penséis que todo el mundo es así, ni mucho menos lo normal es que haya gente que con una sonrisa te invita a entrar y si no lo haces tan amigos.


Reparto de butano
Comerciantes

En Marruecos cuando te mueves por las zonas más turísticas suele haber gente que o bien por necesidad o porque están acostumbrados a funcionar de esa manera, ven al turista cómo una posibilidad de conseguir ingresos a cualquier precio y los métodos utilizados son muy variopintos.
A nosotros nos han entrado de diversas maneras, los más suaves te saludan, si les contestas que es lo normal te preguntan de dónde eres e intentan entablar una conversación en la cual tarde o temprano te invitarán a entrar en su comercio para ofrecerte sus productos, aquí depende de si te apetece o no entrar.

Comprando medicinas para Fierts et Forts
Cuando fuimos de Marrakech a Ouarzazate y paramos para hacer la foto de rigor en el Col du Tichka, se nos acercó un vendedor pidiéndonos una pastilla porque le dolía la cabeza y allí no tienen farmacia, como un tonto piqué (Quim) y cogí el botiquín y le di medio blíster, a continuación me llevó a su tienda que estaba al lado y se empeñó en agradecérmelo ofreciéndome algo de su tienda, le insistí que no hacía falta que se las daba sin pedir nada a cambio, pero se puso bastante pesado y cuando señalé un collar aparentemente de poco valor me dijo que claro algo tendría que pagarle, llegados a este punto la situación ya me estaba cargando y le dije que si quería pastillas ya las tenía y que no me parecía nada bien la argucia que había utilizado para intentar venderme algo y salí para comprobar que a Elena le habían hecho la misma jugada a cambio de un bolígrafo.

Un comercio en Ait Ben Haddou
En Essaouira un vendedor al contestar a su pregunta sobre nuestra procedencia me dijo que tenía un familiar allí y que si por favor podía escribir una carta dictada por él, ya de entrada la cosa no olía bien y como era el final del viaje y ya estás un poco cansado de que te la intenten colar le dije que no podía, además íbamos con Éric y le tocaba merendar, mi negativa le sentó bastante mal y me mandó a la mierda, no se puede tener contento a todo el mundo.

Puesto en la calle
En el último viaje lo que encontramos que se había puesto de moda era que los objetos que había en la tienda los habían confeccionado mujeres sin recursos, nos llegamos a encontrar tantos comercios de este tipo que ya dudábamos si era verdad o no.

El regateo

Que no el reggeton, eso es otra cosa J. Si realmente estás interesado en un artículo, a no ser que estés en Essaouira que no es necesario regatear, te pedirán que pongas tú el precio que consideras, en otros sitios directamente te dicen el valor y entonces empieza el juego, normalmente le ofreces un precio por debajo de la mitad de lo que te ha dicho él y así vamos jugando con las cifras hasta que llegas a un número intermedio en el cual si tienes la impresión de que es justo accederás a la transacción, nos ha pasado que ya habíamos comprado un artículo similar en otra tienda y este otro pedía demasiado y al final no se lo hemos comprado porque no se ha bajado del burro. Si no estás interesado y solo tienes curiosidad te meterás en un lío que según la pericia del vendedor te costará abandonar el lugar.


Col du Tichka
Los niños

En Chefchaouen se nos acercaban continuamente niños pidiendo dinero, consideramos que es mejor no hacerlo ya que con esta actitud provocamos que sea una manera fácil de conseguir dinero sin “trabajar”. En la mayoría de Marruecos están encantados si les regalas lápices de colores o similar, dinero como decimos mejor no dar.

Los guías

Cuando entras en una medina se te acercan montones de personas que se ofrecen para guiarte, aquí ya entra vuestro criterio y si creéis que lo vais a necesitar, normalmente suelen ser muy insistentes, en Fez se nos pegó uno que estuvo 5 minutos sin parar de ofrecer sus servicios. Ante un desconocido lo mejor es no aceptar, no sabes donde te llevará ni donde acabarás, ya existen guías oficiales con los que irás seguro y sin problemas.
Un buen consejo si vais a algún alojamiento dentro de una gran ciudad, avisar al hotel para que os manden a alguien donde lleguéis, aunque sea el parking si vais en coche. En Marrakech nos recomendaron varias veces que lo hiciéramos, se nos fue la olla y no avisamos, así que la consecuencia fue un paseo infinito perdiéndonos por las calles, cargados con las mochilas y con algún mal rollo con un supuesto guía que se empeñaba en llevarnos hasta allí.

En venta
Taxis

Existen los Petit Taxi y los Gran Taxi, los primeros se suelen mover por el interior de las ciudades, si no has pactado el precio y tiene taxímetro lo más probable es que no lo ponga en marcha, insiste para que lo haga si no te cobrará lo que le de la gana, si se niega dile que te bajas o negocia el precio.
Los Gran Taxi son mercedes con gran maletero, aquí sí o sí hay que negociar. Acostumbran a utilizarse para hacer distancias más largas, aquí sí que lo vais a flipar, el espacio se aprovecha al máximo y no sale hasta que se llena, eso quiere decir 4 adultos detrás y dos en el asiento del acompañante, el conductor no comparte el suyo, ¡qué listo! J  De Chefchaouen a Fez compartí el asiento con un marroquí durante 3 ó 4 horas, ¡menos mal que era delgado!

Un Grand Taxi
Alquiler de coches

En nuestro segundo viaje alquilamos uno, lo hicimos antes de ir al país en una empresa barata, el coche que nos dieron primero era para llorar, había uno de los parachoques que estaba a punto de caerse y pedimos que nos lo cambiase, la silla para Éric tampoco ofrecía mucha confianza y el segundo coche tampoco era para tirar cohetes pero no parecía que se fuese a desmontar en el primer bache, cuando lo devolvimos ni lo miraron. Si queréis seguridad alquilar con una empresa de nombre conocido, si el presupuesto es más limitado os tocará la aventura cómo a nosotros.

Nuestro coche de alquiler
Restaurantes

Normalmente no suelen colártela, pero en uno cerca de Marrakech, nos metieron un palo que nos dejó temblando, ya que era un bar de carretera, con un menú normal y que no tenía nada de especial, pero el hombre como vio que éramos turistas se aprovechó y como no tenía los precios a la vista lo único que pudimos hacer es quejarnos, ya que nos cobró todo 310 dirhams, cuando en otros sitios nos habían cobrado unos 200 dirhams por un menú similar.

Preparando la comida

lunes, 30 de abril de 2018

¡Larga vida al Rock en Familia!

En este post no vamos a hablar de ningún viaje o escapada a algún sitio, vamos a hacer otro tipo de viaje, a la historia del rock y según en qué ciudad vivas no tendrás que ir muy lejos. Si tienes hijos, sobrinos, nietos van a poder ir contigo a conocer Rock En Familia.


Hacía algo más de un año que los habíamos visto en Facebook, ya no recuerdo cómo nos llegó, lo importante es que descubrimos una manera original de llevar el rock a los niños. ¿Por qué el rock?

Banda tributo Iron Maiden
Siempre he escuchado mucha música (Quim) y me encanta el rock y si es en directo mejor, además a Éric también le ponemos bastante música porque también es cultura, han habido grandes grupos y algunos aún siguen y entendemos que es muy bueno para él.

Banda tributo Iron Maiden
Así que cuando Éric tenía algo más de 3 años y medio y vimos que Rock en Familia iba a organizar un concierto de Iron Maiden en la sala Razzmataz, ya no había ninguna excusa posible. Esta vez Elena no pudo acompañarnos por temas de trabajo, pero nosotros acudimos a la cita.

Banda tributo Pearl Jam
Si habéis estado en un concierto ya sabéis cómo funciona, la diferencia en este es que hay un montón de adultos en su mayoría padres, con camisetas de su grupo favorito en este caso Iron Maiden y con niños a los hombros, en brazos, en sus carros, todos deseando que empiece lo antes posible el concierto y compartir con los más pequeños nuestra pasión por el rock. Y no tendréis que iros a dormir tarde, los conciertos son en horario matinal.

Cuenta cuentos explicando la historia de Nirvana
Antes de comenzar el concierto entra en escena un cuenta cuentos que narra la historia del grupo de manera amena, divertida y que los niños puedan entender, cambiando por ejemplo la palabra droga por chuches. Justo después entra en escena la banda tributo a darlo todo y ofrecernos un concierto de gran calidad con las canciones más significativas del grupo. Grandes y pequeños lo pasamos en grande, los peques también alucinados con las luces y los músicos saltando y tocando al mismo tiempo, la música está más baja que en un concierto tradicional para que los oídos de los peques no sufran.
Banda tributo Nirvana
La experiencia fue increíble, a Éric aunque le expliqué antes de ir lo que íbamos a ver,  una vez en el local no paraba de saltar y bailar, vamos que se lo paso en grande y yo también.

Así que cuando nos enteramos que en abril había otro de Pearl Jam y Nirvana volvimos a repetir, esta vez sí que pudo venir Elena y varios amigos/as de Éric y como en el anterior concierto fue un éxito, todos disfrutamos de la música con nuestros peques saltando y bailando como locos, por lo que ya estamos esperando para disfrutar del próximo concierto.

Banda tributo Nirvana
Rock en Familia no solo organiza conciertos en Barcelona, sino que lo hace en muchas más ciudades y con otros grandes del rock, AC/DC,  Queen, Metallica, U2, vamos que la excusa de que a mi este grupo no...

Os dejamos el link a su página para que podáis ver cuando es el próximo concierto al que podréis ir, ¡larga vida al rock!



lunes, 23 de abril de 2018

Parc Francesc Macià. Dónde te sentirás pequeño.

Si quieres sentirte pequeño, hay un parque en Malgrat de Mar que hará que tengas esa sensación, el Parque Francesc Macià. Un lugar ideal para ir todo el año, pero si vas en temporada de playa es una buena combinación.

La casita de caramelo
Como ya hemos comentado antes es un parque ideal para cualquier época del año, pero el verano es ideal para ir a jugar con los peques por la mañana y hacer un picnic bajo la agradable sombra de los árboles. Desde el parque a la playa caminando hay a unos 15 minutos, también se puede ir en coche, lo difícil será el aparcamiento depende de la suerte.

Qué pena que sea de mentira :-)
El parque es ideal y ofrece una gran variedad de juegos, pero lo que le caracteriza y por lo que más se le conoce es por los objetos gigantes que tiene, pasteles, gomas de borrar, lápices, etc... Los peques se pueden subir a estos objetos que les sorprenderán y se lo pasarán en grande, con objetos cotidianos de unas dimensiones que nunca han visto.

¡Todo es gigante!
Además de estos asombrosos objetos, justo al lado hay otra zona para experimentar haciendo sonidos de diferente manera, una muy divertida es saltar sobre unas plataformas que cuando las pisas emiten un sonido y está genial.
¡Si los pisas suenan!
Si el hambre acecha y habéis llevado la comida, hay mesas para poder comer sentado, pero si ya están ocupadas aprovechar la sombra de algún árbol. Si sois más de "ya buscaré algo por allí" justo al lado del parque hay un restaurante donde se puede comer o simplemente hacer un café.

Super tobogán
La visita no se acaba aquí si no queréis, aún hay más zonas de juegos con toboganes y circuitos donde pasarlo en grande, solo dependerá de lo cansados que estéis.
Imposible aburrirse
Si quedan fuerzas y es temporada de playa, lo dicho, acercaros a refrescaros y relajar los músculos con un merecido descanso a orillas del mar.

Circuito bastante largo
Os dejamos la ubicación del parque: Parc Francesc Macià

martes, 17 de abril de 2018

Barcelona, bajo la sombra del dragón.


El próximo día 23 de abril ya tenemos aquí una cita muy importante en el calendario, Sant Jordi.
Es una fecha que en la que se moviliza a todo el mundo, nosotros vivimos en Barcelona y se vive con mucha intensidad, a pesar de no ser festivo todo el mundo sale a las calles a por la rosa y el libro.
Que no falte la tosa
Es la excusa perfecta para obsequiar con cultura y hacer feliz a alguien con una rosa, aunque Elena reivindica cada año que a las mujeres se les regale también libros y no solo la bonita rosa, lo ideal ¡una rosa y un libro para todos! Esta tradición sale de la leyenda de Sant Jordi que no vamos a contar ya que es raro que alguien no la conozca a estas alturas.

El Dragón en la Casa Batlló
El autor Blue Jeans firmando libros
Antiguamente se celebraba el 7 de octubre, pero en 1929 los libreros se organizaron para montar puestos de venta para presentar novedades y fomentar la lectura , tuvo tanto éxito que se decidió cambiar la fecha al 23 de abril que coincide con la muerte de dos grandes, Cervantes y Shakespeare, aunque Cervantes murió el 22 de abril, pero bueno, que más da un día más o menos.
La leyenda en la Casa de les Punxes
Esta tan importante fecha que la UNESCO declaró Día Mundial del libro, por lo que no se celebra únicamente en Cataluña. En Madrid cada año en el Circulo de Bellas Artes, se hace la lectura continuada del Quijote por todo aquel que se haya apuntado previamente, ya llevan más de 20 años haciéndolo.
Buscando el libro ideal
Sant Jordi y el dragón están muy presentes en nuestra cultura. Para empezar es el patrón de Cataluña, el dragón no, Sant Jordi y si te fijas podrás encontrar referencias por la ciudad. Por ejemplo puedes ver el dragón en la terraza de la Casa Batlló. O si quieres conocer la leyenda de una manera original puedes hacerlo en la Casa de les Punxes.

La Casa Batlló engalanada para la ocasión
Si estás en Barcelona y no te lo quieres perder, no dudes en pasear por los innumerables puestos de libros, sobre todo en el Paseo de Gracia, pasear por Las Ramblas, conseguir la firma de tu autor favorito, regalar una rosa o un libro a quien aprecias o quieres, visitar edificios emblemáticos entre ellos El Palau de la Generalitat o el Ayuntamiento. La oferta cultural es tan grande ese día que seguro que algo encontrarás. Sin duda es una fiesta que no te debes perder. 

Ayuntamiento de Barcelona

lunes, 9 de abril de 2018

De L'Estartit a Lloret pasando por Calella de Palafrugell.

En nuestro segundo y último día de la escapada por la Costa Brava lo íbamos a empezar donde lo acabamos, ¡en la pizzería no! en la playa :) así Éric empezaría el día con algo que le gusta mucho, buscar conchas y jugar, después nos desplazaremos a Calella de Palafrugell para luego descubrir unos jardines que no conocemos en Lloret de Mar.

Éric buscando conchas y "tesoros"
Después del sueño reparador bajamos a disfrutar de nuestro desayuno en el Hotel Medes II para que una vez con las maletas a cuestas dirigir nuestro rumbo a la mencionada playa, Éric encantado de poder empezar así el día ya que se lo prometimos el día anterior y encima con las Islas Medes de fondo, todo un lujo.
La basura recogida
Desde que Éric visitó la CRAM, el centro de recuperación de animales marinos que hay en El Prat de Llobregat, está muy concienciado con lo de la basura en la playa y a parte de buscar sus preciadas conchas iba recogiendo los plásticos que se iba encontrando, hasta un cristal que se cruzó en nuestro camino, ¡es genial!, para que luego digan que no se acuerdan los peques, nos encanta que haya aprendido esa lección tan bien.

Playa de las Barcas
Nuestro siguiente destino no estaba muy lejos, a unos 30 kilómetros, queríamos visitar Calella de Palafrugell ya que tiene unas playas preciosas y nunca habíamos estado, nos costó un poco aparcar y en cuanto dejamos nuestro vehículo bien aparcado nos dirigimos al centro que estaba bastante concurrido. Tras comprar un par de cosillas en una tienda de souvenirs muy chula dedicada al mar, nos acercamos a la playa y nos sorprendió la gran cantidad de gente que había tomando el sol, parecía verano.

Plaza Port Bo
Dimos una pequeña vuelta, queríamos tomar algo pero los restaurantes solo aceptaban si era para comer, así que seguimos viendo un poco más el pueblo y decidimos quedarnos a comer en La Croissanteria de Calella, hacen hamburguesas y es económico. Después de zamparnos las hamburguesas vimos un poco más el pueblo, fuimos hasta la Punta dels Burricaires desde donde se pueden ver unas vistas increíbles de las playas que hay a los pies del pueblo.
Vista desde la Punta dels Burricaires.
Desde aquí pusimos rumbo a nuestro último destino en Lloret de Mar, Éric aprovechó para echarse una siesta. Una vez aparcados y con el peque despierto pero con pocas ganas de moverse, conseguimos que se movilizara al cabo de un rato y así poder visitar los Jardines de Santa Clotilde.

Haciendo un reposo
Tras pasar por la taquilla (5€) comenzamos a pasear por los jardines que están situados sobre un acantilado. No hay mucha gente y es muy agradable el paseo por este lugar peculiar, ya que lo que predominan son los setos y el verde, apenas hay flores pero todo tiene armonía y sentido.

Una de las sirenas
Durante el recorrido nos vamos encontrando con diferentes esculturas, quizás uno de los lugares más interesantes sea el de las sirenas de las que parten unas escaleras. Los jardines son ideales para pasear y disfrutar de las diferentes terrazas dónde hay bancos para descansar y deleitarse con el entorno.
Las vistas son espectaculares
Después de algo más de una hora y tras pasar incluso por una pequeña cascada, nos dirigimos a la salida y muy a nuestro pesar nos dirigimos al coche para volver a casa y terminar esta pequeña escapada que nos ha sabido a poco, la Costa Brava da para mucho y a pesar de haber ido muchas veces aún nos queda mucho por descubrir.

La zona de la cascada


martes, 3 de abril de 2018

Visita a Palau Sator y Torroella de Montgrí en la Costa Brava

En Semana Santa solo teníamos un par de días para disfrutar de una pequeña escapada y para evitar problemas de tráfico decidimos salir sábado y domingo y visitar la Costa Brava aprovechando una oferta de Lastminute, así que sin prisas fuimos en coche para disfrutar de nuestra pequeña incursión en la zona.

Vista desde la Torre de las horas
Nuestro primer objetivo era visitar el pueblo medieval de Palau Sator un pequeño y precioso pueblo medieval situado antes del famoso Peratallada si vienes desde Palafrugell. Este bonito pueblo no está tan saturado como el cercano Peratallada, es mucho más tranquilo pasear por sus calles que respiran historia.
El Castillo de Palau Sator
Nada más aparcar al lado de la Iglesia de Sant Pere en un descampado enorme nos adentramos en el pueblo y después de pasar por la curiosa fuente junto a la muralla, Éric quiere ver el lavadero junto a la torre cilíndrica. Queremos entrar a la zona amurallada a través de la torre de las horas, pero Éric prefiere ir por el exterior, así que le hacemos caso.

Jugando en el parque
Lo curioso de este pueblo es que son las casas las que protegen la parte interior del pueblo, una vez llegados a la parte de atrás del pueblo vemos un pequeño parque infantil en donde Éric nos lleva para jugar un rato. Por aquí hay otra entrada, al recinto amurallado solo se puede acceder por la torre y por esta otra calle e iniciamos el paseo por el interior. Tras llegar hasta el castillo, iniciamos el pequeño descenso hasta la torre de las horas que está abierta y se puede subir para admirar el pueblo y el entorno desde las alturas.

La Torre de las horas
Después de picotear algo en el Restaurante Sa Torre donde nos hicieron un hueco en el interior porque  en la terraza no había sitio, nos dirigimos a Palafrugell ya que habíamos reservado para comer en el Restaurant el Timó que ya conocíamos y comimos de fábula. Incluso es recomendable reservar entre semana si quieres disfrutar de su cocina.

Coll de Santa Caterina con el Castillo al fondo
Nos dirigimos a L'Estartit para dejar las cosas en el Hotel Medes II, cuando pasamos por recepción algo no le cuadraba al recepcionista cuando vio a Éric, ya que a él le constaban dos personas. Cuando localizamos la reserva le demostramos que éramos tres, el error había sido de ellos que habían puesto la oferta con precio de temporada baja en habitación para dos personas, así que nos quedamos en una habitación más grande para los tres y con el desayuno incluido como indicaba la reserva.

El Castell de Montgrí
Seguimos con nuestra visita y nos acercamos a Torroella de Montgrí para visitar el castillo, no nos fijamos que la única manera de acceder al recinto fortificado era caminando, así que aparcamos en el pueblo y emprendimos el camino de ascenso. El recorrido entre ir y volver es de unos 4 kilómetros con un desnivel de 300 metros.

Sólo quedan las 4 paredes
A Éric le encanta explorar y no paraba de buscar caracoles, bellotas, piñas, curioseando todo lo que se encontraba, poco a poco el camino se hace más empinado hasta llegar al Coll de Santa Caterina, aquí Éric no tenía muchas ganas de continuar, así que Quim subió el tramo final hasta el castillo. Había bastante gente haciendo el recorrido, si vais con niños les tiene que gustar mucho caminar y con carro olvidaros, no es viable.

Vista de Torroella desde las almenas
Me uní a Elena y Éric en la bajada y con el peque más motivado bajamos corriendo y derrapando lo cual le divertía bastante y así a lo loco llegamos al coche. Como ya anochecía volvimos a L'Estartit para jugar un rato en la playa y hacer unas fotos des las Islas Medes aprovechando el atardecer, cuando volvíamos al coche a nuestras espaldas emergía una luna llena espectacular por detrás de Les Medes, lo malo es que nos dejamos el teleobjetivo, somos un desastre.

De vuelta al coche
Vimos que el Restaurant el Fornet lo ponían bien así que allí nos dirigimos, son rápidos sirviendo, pero algo despistados, la pizza de Elena la sirvieron muy rápido y lo de Éric, pero mi ensalada se la sirvieron a otra mesa y tuve que esperar algo más y una segunda consumición que tuvimos que reclamar alguna vez, pero cenamos bastante bien. Cansados nos acercamos al hotel que estaba muy cerca para descansar de un día intenso.

Éric buscando conchas en L'Estartit